Concentrate sin juzgar

 

El Mindfulness consiste en permanecer atento en el momento presente sin juzgar, pero ¿qué significa esto realmente? ¿Y por qué surge la cuestión del juicio al sentarnos por ejemplo en la respiración hola sensaciones corporales?

 

Imagínate practicando una meditación Mindfulness: Te encuentras sentado, Dirigiendo la atención al flujo de la respiración, a medida que entra y sale del cuerpo. Fíjate ahora en la presión que ejerce el borde del asiento en la parte inferior del muslo. Si bien es la misma presión que se produce cada vez que te sientas en esa silla para cenar o escribir una carta, generalmente no la siente ni le prestas atención alguna. Tomar conciencia de esas sensaciones de forma continua es un ejemplo de lo que significa centrarse en el momento presente.

 

Muy pocos de nosotros somos capaces de controlar por completo nuestros procesos mentales. En pocas palabras la mente tiende a dispersarse de modo que mientras está sentado centrándote conscientemente en las sensaciones del muslo, es probable que te distraigas. Algunas distracciones serán causadas por sucesos externos como las campanadas de un reloj lejano o el sonido del cartero a abrir la verja de tu casa, mientras que otras surgirán de tus preocupaciones.

 

Del caleidoscopio del inconsciente emergen naturalmente diversos fragmentos de pensamientos y emociones. A menudo serán triviales como pensamientos sobre dónde dejaste las tijeras o cuánto tiempo necesitas para ir a recoger a tu hija de clase, otras veces tomarán la forma de una vaga inquietud difícil de precisar y en ocasiones se tratará de emociones más problemáticas como la ira o el miedo. A veces los pensamientos nos visitan solos, aunque, por lo general vienen acompañados de emociones. Si te dices a ti mismo “no deseo tener este pensamiento o esta emoción ahora porque está estropeando mi primera práctica de Mindfulness”, estarás formulando un juicio, un comentario no expresado.
En la práctica de Mindfulness procuramos no emitir juicios sobre los pensamientos emociones invasivos. Así pues ¿qué hacer con ellos? Te das cuenta de ellos, observando el modo en que los experimentas, y conscientemente vuelves a centrarte en las sensaciones físicas: la respiración o las sensaciones en el muslo. No interactúas con los pensamientos o emociones sino que dejas que se desvanezcan. Esto es muy firmes en acción.

 

Dr. Ken A. Verni